Las Koban

Japón es uno de los países mas seguros del mundo, por ello no es raro encontrarse cada cierto tiempo con unas pequeñas oficinas en la calle, no mas grandes que una habitación estilo europeo, son las Koban, o comisarias de policía. Realmente no son la comisaria de policía del barrio, sino unas delegaciones de ésta, donde se encuentran una patrulla de entre 3-4 policías encargados de informar o atender cualquier problema de los ciudadanos.

Tuve la ocasión de entrar en alguna de ellas para preguntar donde estaba algún sitio, y aunque no me supieron ayudar, (mas que nada debido a las diferencias de idiomas entre nosotros ^^) si que dieron su mejor esfuerzo (expresión muy japonesa) por ayudarnos en todo lo posible por solucionarnos el problema, llamaron a mas policias, nos sacaron un mapa de la zona, llamando por teléfono a información…. al final salimos igual que cuando entramos a preguntar, pero ya teníamos una historia mas sobre la amabilidad de los Japoneses hacia la gente que necesita ayuda.

Aquí os dejo un par de fotos tomadas en el Barrio de Shibuya ( Tokyo) y en el Barrio Chino de Yokohama (Yokohama):

Tanuki 狸

Aunque no son originarios de Japón, ya que proceden de Siberia, los Perros Mapache, en Japón llamados Tanuki, forman parte de la tradición y leyendas del país.

Se parecen a los Mapaches Americanos, pero realmente son diferentes a éstos, ya que los Tanuki pertenecen a la familia de los Cánidos (perros) y los Mapaches a la de los Osos.

LLegaron a Japón cruzando el mar a través de los puentes temporales que unían las islas con el continente asiático

Cuenta la leyenda que un anciano salvó a un Tanuki, debido a esto, el Tanuki se convirtió en una tetera de la que brotaba sopa, gracias a ésta, el anciano comía y de la cual vivía debido a que podía también vender esa sopa.

también se dice que estos animales poseen la habilidad de desaparecer y/o cambiar de forma.

Gracias a éstas leyendas, el Tanuki es un animal sagrado para los Japoneses, los cuales compran figuras de éste animal para ayudarles en su vida y en su negocio ya que atrae la buena suerte y fortuna.

Aunque también pecan de varios defectos, entre ellos, les gusta mucho el Sake (alcohol) y el juego.

Monjes limosneando en Japón

Con cada viaje a Japón me suelo encontrar por la calle a unos hombres vestidos como granjeros, con un gorro típico de paja y un bastón o cetro. Se tratan de monjes que están haciendo peregrinación hacia un Templo.

No llevan dinero, sino que van al día, y viven de la generosidad de la gente para proseguir su viaje. No piden dinero, tan solo se quedan quietos, mientras rezan, y mantienen un recipiente donde la gente les echa las monedas. Suelen estar en las entradas de las estaciones de metro y zonas de paso, lismosneando en silencio para poder pagarse un lugar donde dormir, o poder comprar algo para comer. Al día siguiente prosigue su marcha hasta el siguiente pueblo, y vuelta a empezar…

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